Hay artistas que no solo interpretan música, sino que consiguen emocionar desde el primer acorde. Ese es el caso de Yerai Cortés, quien aterriza el próximo 8 de julio en Aquarela Music, en el recinto de Muelle Live de Alicante, para ofrecer uno de los conciertos más especiales del ciclo.
Nacido en Alicante en 1995, Yerai Cortés se ha convertido en una de las figuras imprescindibles del flamenco contemporáneo. Criado en una familia profundamente ligada al arte jondo, comenzó su carrera en los principales tablaos de Madrid antes de construir un lenguaje propio que combina el respeto por la tradición con una mirada completamente actual.
Su crecimiento artístico ha sido imparable. Tras colaborar con artistas de primer nivel y sorprender al público por su capacidad para romper los límites del género, su popularidad dio un salto internacional gracias al documental La guitarra flamenca de Yerai Cortés, dirigido por C. Tangana, una obra que acercó al gran público la historia personal y musical del guitarrista y que terminó conquistando a crítica y espectadores.
Pero si hay un lugar donde la propuesta de Yerai alcanza su máxima dimensión es sobre el escenario. Lejos de ofrecer un recital de guitarra convencional, sus directos se convierten en una experiencia emocional donde el virtuosismo, el cante coral, las palmas y los silencios construyen una atmósfera hipnótica. Cada pieza se interpreta con una intensidad poco habitual, conectando tanto con los aficionados al flamenco más puro como con quienes descubren el género por primera vez.
Su actuación en Aquarela Music tendrá además un significado especial. No todos los días un artista que ha conquistado escenarios nacionales e internacionales regresa a su ciudad para presentar el espectáculo que le ha convertido en uno de los nombres propios de la música española actual.
Enmarcado dentro de la primera edición de Aquarela Music, un festival que apuesta por conciertos cuidados, cercanos y en un entorno privilegiado junto al Mediterráneo, el recital de Yerai Cortés promete ser una de las citas más íntimas y emocionantes del verano alicantino.
El próximo 8 de julio, el sonido de la guitarra flamenca volverá a casa. Y todo apunta a que será una de esas noches difíciles de olvidar.

